Microrrelato para no dormir 5#


La guerra había terminado y la familia tuvo la suerte de encontrar un hogar abandonado en el bosque.

Todo empezó porque las dos niñas escucharon una melodía que provenía desde la maleza. Sentían tanta curiosidad... Aquel sonido era nuevo para ellas.

En un árbol encontraron una caja musical. Estaba abierta. Dentro, una muñeca giraba sobre sí misma, era una bailarina que emanaba una luz brillante y hermosa. Cautivadas, decidieron llevársela a casa.

Impacientes, esa misma noche, la abrieron. La habitación se llenó de luz y la música comenzó. Esta vez se podía ver las notas musicales de colores flotar. El olor del bosque penetró en el cuarto. Entonces la luz cegó por un momento a las chicas. Cuando recuperaron la vista, la bailarina era real. 

—Niñas, danzad conmigo. —Acarició el rostro de la más pequeña y le dedicó una sonrisa a la mayor.

Se dejaron llevar por la música y las tres dedicaron al bosque un hermoso espectáculo, digno de una obra de arte.

Al amanecer, a la madre le extrañó no escuchar ruidos o discusiones de las muchachas. Entró en la habitación y encima de una de las camas había tres cajas de música. Una de ellas se movió sola: «Mamá, danza con nosotras».



Comentarios

  1. Hola, me ha parecido un bonito y bello relato, muy alejado de la que en principio parecía por el título. Saludos.

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  2. ¡Hola, RR! Ostras, pues a mí me puso los pelos como escarpias esa caja musical con el poder atraparte en ella y estar eternamente danzando en su interior... Puff. ¿Qué tendrán estos objetos que dan tanto repelús? Todo unos clásicos del género. Un abrazo!

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    1. Sí. Este relato es el primero que escribí en mi vida. Lo borré y está reescrito. Es una lástima, estaba lleno de faltas y errores. Me hubiera gustado leerlo ahora.

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  3. El sonido de una cajita de musica es siempre en las peliculas de terror algo muy siniestro. ahora quedar atrapado en una es como caer en un tipo de infierno

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    1. Me encantan las cajas de música. Tengo una historia real sobre una. A ver si me acuerdo y la escribo. Gracias, José.

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  4. Probablemente la caja no me hubiera atrapado. No sé bailar pero se me da bien hacer el indio y el mono.

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    1. Ja, ja, ja. Ya somos 2. Pues nada, sobreviviremos. Un abrazo.

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  5. Quién lo iba a pensar jejejeje 😁 Un abrazo 🐾

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    1. Hola, Rosa. Gracias por comentar y leer mi relato. Te mando un abrazo enorme.

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