Microrrelato para no dormir 4#


Nadie quería a mi tía. La verdad es que en cierto modo se lo buscó ella misma. Dicen que al quedarse viuda, le cambió mucho el carácter.

Cuando yo era un niño me pellizcaba en la mano, es más, si lloraba me clavaba las uñas.

Y aquí estoy, velando el cadáver en su casa. Nadie ha querido venir. Vale que es un pueblo apartado, pero me ha tocado a mí y no aguanto más. Por favor, que vengan los del tanatorio y se la lleven.

Son las cuatro de la madrugada y no he podido dormir. Estoy sentado en una silla, a su lado, sin perderla de vista. ¡Si es que creo escucharla hablar! ¡Incluso se mueven las cosas solas! Empiezo a pensar que es una broma. ¿Me estoy volviendo loco? 

Escucho la voz de un hombre que pronuncia el nombre de mi tía. «Anastasia», es una voz muy grave. Me estremezco, siento escalofríos. Creo que saldré corriendo de aquí.

Han pasado cinco minutos y parecen horas. Estoy paralizado. Necesito ayuda, está ocurriendo algo terrible.

La puerta se abre de golpe, una sombra de dos metros se presenta. La fallecida comienza a temblar, gira el rostro hacia mí y con una mano me agarra la muñeca. Abre los ojos, están llenos de miedo y terror, parece pedirme ayuda. Me hace daño. Mi corazón late muy rápido y rompo a llorar. 

—¡¡Ayuda!! ¡¡Quiero salir de aquí!! —Intento quitar su mano, pero en respuesta hunde las uñas en mi piel. Se irgue, clava la mirada en mis ojos, aprieta los dientes y señala a la sombra con el dedo. Entonces con una voz ronca y rota me lo explica todo.

—Él..., es tu herencia.







Comentarios

  1. Jodé, qué cabrona la tía. Mala hasta el final. Menuda herencia. Terrorífico micro (y estupendo).

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    1. Sí, la verdad es que es muy cabrona. Ja, ja, ja. Un abrazo, Isan y gracias.

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  2. OMG, de verdad no podré dormir. Que miedo.

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    1. Misión cumplida. Muchísimas gracias por comentar, te mando un abrazo enorme.

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  3. Excelente relato.. que miedo con la tia, y el tio que de deja atrás. Saludos

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    1. Eso es tener mala suerte con los tíos, sí. Le ha tocado... Gracias por tu visita. Octavio.

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  4. Madre mía!!! la tía Anastasia se las trae

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  5. ¡Hola, RR! Qué buen relato, no solo cumple y de qué manera con el terror, sino que con ese final nos das una nueva lectura respecto a esa tía, al mostrarnos la causa del cambio del carácter. Y es que la maldad suele ser hereditaria. Un abrazo!

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