Microrrelato para no dormir 3#


Desde que nací tengo un pitido en el oído. Cuando era pequeño me hicieron pruebas, pero los médicos decían que todo estaba bien. Tuve que adaptarme, ya sabéis cómo es la adolescencia y pubertad. Siempre he sido muy introvertido.

Conseguí trabajo y pude alquilar una casa. El hecho de vivir solo me ayudo mucho al principio, parecía que si estaba todo en pleno silencio el pitido desaparecía. Pero cuando esto pasaba sentía mucho frío, a tal punto que necesitaba poner la calefacción incluso en verano.

 Le di mucha más importancia cuando conocí a una chica de la que me enamoré. Así que decidí que esa noche era el momento de descubrir qué pasaba. 

Me aseguré de que ni un solo sonido entrase o se produjera en el baño, me puse unos tapones y el frío comenzó de nuevo. Llené la bañera con agua caliente y me metí dentro. Qué tranquilidad, era la primera vez que no percibía el ruido sin congelarme. Pero al minuto más o menos sentí dos manitas frías en mi pecho, que después treparon hasta mi cara. Me quité los tapones y escuché a un bebé llorar. Sentí su cabecita apoyarse en mi hombro y por instinto lo acaricié. Noté un pequeño relieve en ella, era un mensaje que descifré con el tacto: "Soy tu hermano gemelo".


Dedicado a Nidark, la persona que realmente tiene este problema de oído y de la que me he inspirado. Espero que no se enfade. Un abrazo.

 

Comentarios

  1. Hola,
    Un microrrelato de lo más oscuro y sorprendente. Breve y perturbador, ‘dos manitas frías en el pecho’ 😲y ese contundente y escalofriante final. Me encanto!
    Abrazo

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    Respuestas
    1. ¡Hola! Me alegro mucho de que te haya gustado el microrrelato. Un abrazo.

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  2. Me agradan las historia que nacen de un suceso o hecho real, ahora bien el realto es enigmatico y siente uno la incomodidad de sufrir tantos problemas. Me ha gustado

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  3. ¡Hola, RR! El tinnitus, que es posiblemente la enfermedad que apuntas, es algo desquiciante, sobre todo cuando estás en silencio y no hay sonidos externos que lo solapen. Un relato que visualmente es perturbador con esa escena del baño y que nos deja más preguntas que respuestas. Un abrazo!

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