Microrrelato para no dormir 2#




El pequeño no tenía la culpa de que aquellos audífonos captaran el canto de las sirenas. 

Como si fuera sonámbulo, se levantó  de la cama y salió de casa.  La noche era tan hermosa como las voces que le guiaban hacia la orilla del mar: el firmamento estaba lleno de estrellas, la brisa era cálida y el olor a sal le daba confianza. 

El padre se asomó por la ventana y vio al muchacho adentrarse en el agua. Gritó desesperado, tenía pánico de perderlo, él era lo que más amaba en el mundo.

Corrió tan rápido cómo pudo para salvarlo. Estaba agotado, pero eso era lo de menos... Vio cómo una sirena abrazó al niño, le quitó los audífonos y comenzó a cantarle de cerca.

Cuando el hombre se adentró en el agua perdió de vista al pequeño. Por un momento sintió confusión y tristeza, pero descubrió que todo era una trampa. Varias sirenas lo sorprendieron y rodearon. Su hijo estaba a salvo en la orilla. 

El chico empezó a escuchar sin los aparatos.

—Ya no necesitas esos cacharros —le dijo la sirena con una voz maternal—.  Nunca te haríamos daño. —Le beso en la frente y el hechizo desapareció—. Los adultos de tu especie deben aprender a no hacer daño a los inocentes.

Las sirenas que rodeaban al padre, lo sumergieron en el mar. La última imagen que vio el señor fue la de un montón de animales marinos atrapados en redes, latas y basura. 





Comentarios

  1. No podía estar mejor redactado. Bendita inocencia la de los niños, y cuanta maldad hay en muchos adultos.

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  2. ¡Venganza marina! ¡Basta ya de tirar mierda al océano!

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    1. Hola, Cabrónidas. Gracias por el comentario. Un saludo.

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  3. ¡Hola, RR! Jo, un relato que deja un poso perturbador. Parece que el padre adora a su hijo, pero este no duda en ayudar a las sirenas a tomar su venganza contra este hombre, que en realidad simboliza al mundo responsable de la contaminación. El contraste de sentimientos le da mucha fuerza al relato y desde luego te deja dándole vueltas al leerlo. Un abrazo!

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    1. Hola, David. Me alegro mucho de leer tu comentario. Gracias, otro abrazo para ti.

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  4. ¡Hola Misterio!
    Espeluznante relato, muy buenas escenas, donde logras dar forma a la venganza de las sirenas. Por un momento pensé que el nene desaparecería, pero el final es impactante, nada más fue una trampa, para llevarse al padre. Acción tomada en contra de la humanidad que consume, degrada y contamina nuestro planeta. Muy bien planteado, me gusto muchisimo.
    Abrazo

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    1. Perdón por tardar en responder. Gracias por tu comentario, Yessykan. Un abrazo.

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