Carta a un muñeco.


Se que todos los días escuchas que la vida es muy corta, que solo es una y que seguramente no podrás ni puedes disfrutar de la mayoría de las cosas hermosas de esta.

Ríe, nunca dejes de hacerlo, es a través de tu sonrisa donde se refleja lo más bello de tu alma. Y claro que tienes alma, solo despierta, solo deja que la luz del sol  te guíe hacia donde realmente quieres ir.

No llores más por la noche, piensa en positivo, acaba con los fantasmas de tu mente. No tengas miedo a los caminos que hayas elegido, no tengas miedo a sentir que pierdes, porque después ser derrotado en mil batallas ganaras una guerra; gracias a tus heridas, gracias a los fantasmas que enfrentaste, gracias sobre todo a ti mismo.

Sueña, hazlo, no importa si alcanzas tus sueños o no, pero es parte de ti y de la lucha en este combate de boxeo contra la realidad. Intenta superar los problemas con la mayor sinceridad posible, afronta el dolor, afronta los golpes. 

No olvides que no importa la edad. A veces pensamos que no tenemos nadie, pero no es así. A veces debemos dejarnos acunar por quien necesita ayudarnos, porque nuestra naturaleza es trabajar en grupo y cuidar de quien queremos. Nunca olvides quién eres. Sé que puedes pensar que no podrás levantarte del barro, pero déjame apostar a que sí. Pide ayuda, se sincero, deja que esas cadenas sean cortadas por quienes en realidad no quieren nada de ti. Solo quieren verte bien y sentir que eres feliz en los momentos que debemos serlo. 

La felicidad no se trata de una vida adinerada o de lujos, se trata de algunos momentos especiales, compartidos con alguien o solo, en los que uno se siente realizado y en paz.

Puedes, créeme. Deja que cure tus heridas. Puedes ser más en todos los sentidos de lo que eres. La vida es tan frágil y dura a la vez... Tú eres igual, puedes derrochar belleza si te lo propones, puedes enseñar al mundo lo que vales. Solo hay que ser valiente y aguantar. 

Hazlo por ti, hazlo por los que te ayudan. Encontraras esos momentos de felicidad que tanto necesitas. Olvida el tiempo, estás luchando, eso no importa ahora. Mirarás la hora cuando juntos tomemos un café. El café que te sabrá a sentirte realizado. 

No lo olvides: somos muñecos, pero tenemos la capacidad de sentirnos humanos. ¿Y tú? ¿Te atreves a ser feliz?


Comentarios

  1. Es precioso , es un reflejo en un espejo de todo aquel que lo lea gracias!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti, desconocido. Aunque realmente sé quién eres. :P

      Eliminar
  2. ¡Wow vaya meollo mental!
    Somos muñecos de nuestras neuronas o de la sociedad?😄
    La felicidad, tan ansiada y en muchas ocasiones, tan lejana. Pero sea como sea, yo también me atrevo a ser feliz!
    Un placer leer tu introspección, ¡me encantó!
    Saluditos


    ResponderEliminar

Publicar un comentario