El conjuro

 


Algunos pensaban que el niño era la rencarnación de Ushiwaka 5 otros decían que poseía el mismo espíritu que tenía Tamemoto 6. Empezó a escaparse de su hogar a la edad de diez años, atravesaba el bosque, cruzando grandes peligros, para ir a un monte donde reposaba un monasterio budista, en ese lugar se la pasaba largas horas del día practicando su técnica de espadachín con un haken 7 que se había fabricado el mismo, en la soledad hasta que se quedaba dormido. Su madre, se la pasaba angustiada y preocupada yéndolo a buscar por las noches, para que al menos no pasara la noche a la intemperie

Los bonzos 8 de ese monasterio murmuraban cosas, decían que el niño estaba siendo entrenado por onis 9, cosa que nunca llego a comprobarse, Takeshi llego a ser tan diestro con la espada, que en poco tiempo domino solo, técnicas que a cualquier samurái le hubieran costado años de duro entrenamiento, su habilidad era tan asombrosa, que el rumor no tardo en correrse por Japón, llegando a los oídos del shogun 10 de la capital imperial de Miyako, quien se vio interesado en conocer al muchacho y comprobar por el mismo si es verdad lo que se dice. 

El tal se decepciono cunado finalmente vio al muchacho, arrepintiéndose en ir al palacio de uno de sus generales importantes, le faltaban dos años para tener catorce, que es la edad mínima en la que los hijos de samurái comienzan su entrenamiento. De todas maneras, él ya estaba allí y el niño estaba muy emocionado en demostrarle sus habilidades al shogun, hasta se le veía brillar los ojos. El acepto tener una batalla como prueba, aunque ya había decidido no entrenarlo, pero por lastima y porque estaba allí decidió darle el gusto al niño.

La sorpresa que se llevó cuando el niño comenzó a mover su espada. Su técnica refinada, la gracia con la que se movía, el movimiento de su espada, su agilidad, sus reflejos, era como un samurái experimentado con el aspecto e un niño pequeño. El mismo shogun recordaba tener un estilo de batalla similar cundo tenía veinte años y era general. El comenzó con la guardia baja y teniendo cuidado de no lastimar al niño, debió luchar como si de un oponente digno se tratara, y así fue como, luego de un largo y tendido enfrentamiento logro vencer a Takeshi en batalla por poco. 

No puede ser, pensaba atónito el shogun después de la batalla de prueba, este niño no es de este mundo, sus habilidades no son propias, no son humanas. Algo asombroso reposa sobre él, su talento no es natural, de este plano, es sobrenatural.

El shogun hablo con su padre esa tarde para pedirle permiso de entrenarlo tres veces por semana

_ Consideré impropio mi idea inicial de entrenar al joven cuando vi cuál era su edad, pero eso fue hasta que demostró su extraordinario talento, los rumores que escuché se quedan cortos cuando hablamos de su hijo. Él ha sido tocado con una habilidad que no es de este mundo, no tardara ni un año en estar preparado para las batallas. Claro, solo si usted me lo permite

En ese momento Takeshi estaba escondido en un rincón y salto de alegría cunado escuchó que su padre estando de acuerdo con el shogun. Como el shogun de Miyako dijo, Takeshi no tardo ni un año en participar de su primera batalla, el traje era pesado, porque no estaba echo para gente de su tamaño, y sus compañeros lo miraban asombrados porque no había ningún guerrero de su edad, ni recordaban que lo allá habido en la historia. Pese a las dificultades, él se lució en su primera batalla, cortando cabezas de varios enemigos, siendo ágil pese a su traje tan pesado para su edad. La pasión innata que sentía por la batalla, a su talento lo acompañaba una valentía absoluta, el se movía como si no conociera el miedo. Así tuvo dos batallas más, en las que siempre destacaba haciendo un trabajo incluso mejor que el de algunos generales entrenados, creciendo tan rápido en batalla no tardo en convertirse en el mejor samurái del ejercito después del shogun. Durante ese tiempo Takeshi desarrollaba un vínculo emocional especial con el shogun, él se sentía agradecido de ser su alumno, su mentor se había convertido en su ejemplo a seguir, lo respetaba y lo admiraba casi tanto como a su padre. El shogun por su lado también había desarrollado afecto por el joven, el solo tenía dos hijas mujeres, al ser mujeres no podían ser entrenadas para participar en la guerra, y veía a Hiromi Takeshi como a un hijo. 

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_ Soy un hombre de edad avanzada, mi cuerpo ya no es lo que fue en otros tiempos, con gusto preferiría morir sirviendo al emperador, pero tengo una hija pequeña todavía le faltan cumplir muchas primaveras antes de que pueda casarla y esto ha sido la señal que le pedí a Buda. Ahora lo entiendo, lo
s dioses han decidido que mi fin no sea en la gloriosa batalla, si no en la calidez de un hogar, como un samurái retirado. Voy a cederte el shogunato de Miyako a ti Takeshi

Takeshi abre los ojos espantado, sin dar crédito a lo que acabo de escuchar

_ ¿¡Queeeee¡? ¿Cómo dijo mi señor?

_ Lo que escuchaste hijo mío

Takeshi lo miraba como si fuera un fantasma. Pensó en ese momento que el shogun se había vuelto completamente senil y nos sabía lo que decía

_ Lo sé, mis palabras parecen locura, pero no lo son he comentado esta idea hace un tiempo a mis consejeros y por supuesto a nuestro señor el emperador, nunca tomaría una decisión así sin antes consultarlo con su autoridad. Ellos lo dejaron a mi criterio, y ahora que Buda me ha dado esta señal, considero esta una decisión sabia

_ ¡Pero señor, eso es imposible ¡solo tengo quince años, ni siquiera me es permitido ser general, como voy a dominar un Han11 y estar al frente del ejército. Nadie me escucharía.

_ Si lo harán Takeshi, solo ten confianza y valor, no te fijes en tu edad, ni dejes que nadie te menosprecie, porque nadie ha hecho lo que tú has hecho en Japón, y yo te doy el shogunato

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Por su parte Hiromo Takeshi permanece arrodillado en el templo familiar, frente al sahumerio y las estatuas de sus antepasados, orando a sus dioses y sus antepasados, cuando su padre lo sorprende, sentándose junto a el

_ Padre…

_ ¿Qué más quieres pedirles a los dioses antiguos hijo mío?, te han ayudado y te han concedido incluso más de lo que un hombre podría soñar

_ No, no creas que es así padre, no tienes idea por el tormento que atraviesa mi alma. Mi corazón está dividido por un lado quiero ser fuerte, por el otro me siento aterrado. De solo pensar que dentro de unas horas el único que estará por encima de mi sea el emperador, me aterra, tampoco lo comprendo. Los dioses quisieron que sobre mis hombros cargue con la vida de muchos, y trato e comprender él porque

El padre lo abraza diciéndole

_ Sé porque lo han hecho, nunca conocí a un joven tan valeroso y noble como tu Takeshi, me llena de orgullo ser llamado tu padre, cuida a tu hermana ella al ser mujer se encuentra en una condición de vulnerabilidad, no dejes que reciba un trato indigno o que hagan con ella como quieran a manos de cualquier señor que no sea su señor. Hazlo por tu viejo padre, no quisiera que ella sufriera

_ Siempre lo hare padre

Una presencia entraña surge en el templo. Es la hija del daimyo que Hachiman mato

_ Que conmovedora escena familiar, escenas que tú me quitaste Hachiman, te arrepentirás de lo que me hiciste – dice la mujer desde la penumbra de la entrada del templo familiar

_ ¿Quién eres? ¿y como entraste a mi palacio? – dice Hachiman

_ No conoces a la niña que dejaste huérfana Hachiman, yo si me acuerdo de tu nombre como olvidar a quien me ha privado de un padre y me quito todo por cuanto poseo. Soy Soga, la niña a quien tu cruelmente dejaste huérfana hace exactamente 12 años.

_ Tu padre había cometido alta traición hacia nuestro señor el emperador, ese es un crimen que se paga con la muerte, mi deber era con mi señor el de dar muerte a tal traidor.  Yo no tengo parte en esa ofensa, yo solo cumplí con mi deber

_ No me interesan tus excusas Hachiman, te arrepentirás de haberme arrebatado todo

_ Mi señor padre ya te dio sus explicaciones – dice Takeshi mientras desenvaina su espada- si no quieres morir, deja de profanar al templo de mis dioses y mis antepasados, y lárgate del palacio de mi padre en este preciso momento

_ Intenta lo que quieras – dice con una sonrisa

_ Tú lo pediste

Susurra Takeshi atacándola con su espada. En ese momento aprieta su mano derecha que está escondida en su capa negra, el joven tira su espada revolcándose en el sueño de dolor, al igual que su padre. Ella muestra lo que tenía en su mano con una sonrisa, dos muñecos de paja atados por unas cintas negras y un pergamino pegado en ellos escrito en ellos una maldición. Eran dos wara- ningyo 13

_ ¡Guardias, guardias, ayúdenme ¡

_ Es inútil, ellos ya no pueden verlos ni escucharlos por el embrujo que implante en ustedes con estos wara-ningyo

 

Por otro lado, en la habitación de Sayohime, se presentaba el mahotsukai. Las sorprendió por detrás, vestía la misma capa negra que su aprendiz y también se mostró sonriente y tranquilo, como si tuvieran todo bajo control. La mujer se estremeció con la presencia del brujo oscuro en su hogar y sujeto a su hija con fuerza, llamo a sus sirvientes, su hijo y su marido para que vinieran a rescatarlas. El brujo oscuro se rio de forma burlona mostrando sus dientes amarillentos y negros

_ Tus sirvientes duermen por un hechizo que arrojamos yo y mi aprendiza para poder entrar a tu palacio, tu hijo y tu marido no pueden moverse debido al wara-ningo que les hizo mi aprendiz, asique grita y lloriquea todo lo que quieras Sayohime, nadie vendrá a auxiliarlas. Sayohime, mi bella Sayohime, como te ha favorecido el destino, quien iba a decir que una simple bailarina iba a terminar siendo la esposa de un importante daimyo. Pero si eras tan bella, y aun lo sigues siendo, hasta tu pequeña retoña ha heredado tu virtud, aunque yo diría que más. Que cosa tan hermosa creaste Sayohime, tu hija parece una princesa, con razón la quiere el emperador, quien diría que la hija de la bella Sayohime seria incluso más bella que ella.

Ella esconde a su hija detrás de su espalda diciendo:

_ Si tienes algo conmigo Daikoku, descarga tu ira conmigo, mátame, sométeme, secuéstrame, haz conmigo lo que quieras, pero por favor no dañes a mis hijos. Sé que quizás en el pasado te herí, no correspondí a tus deseos, te pido perdón si mi rechazo te influyo a tomar ese camino perverso que has elegido, pero por favor no toques a mis hijos, ellos no tienen nada que ver en ese asunto.

Daikoku sonríe ante las declaraciones de ella. En ese momento ni ella ni su hija pueden moverse debido al hechizo

_ Tranquila no se trata de ti ni de tus hijos. En cuanto a ese asunto, quien podría culparte, elegiste a un importante general samurái por sobre un monje onmyoji14   cualquier mujer interesada en su futuro hubiera hecho lo mismo. Socialmente un mago nunca estará a la altura de un samurái, aunque la magia sea superior a la fuerza. Me convertí en mahotsukai por interés político, no por la decepción de tu rechazo hace 18 años, aunque si me dolió profundamente tu elección Sayohime, por eso es que me alegra que seas tú a quien me toque perjudicar. Sayohime, mi bella Sayohime, la mujer que siempre ame y desiee, y que me toco admirar de lejos, en los brazos de ese daimyo Hachiman

_ ¿Qué es entonces lo que te trae aquí? Por favor hare lo que sea por salvar a mis hijos

Daikoku se acerca a ella acariciando su mejilla, ella al no poder moverse solo cierra los ojos haciendo un gesto de dolor, mientras retiene a su hija entre sus brazos.

_ Cuanto me conmueve verte así atemorizada como una palomita, desesperada por sus hijos, mostrando tu amor de madre dispuesta a sacrificar su vida, sujetando a tu hijita con fuerza como si fueran a arrebatártela de los brazos, con gusto te haría mi prisionera, pero ya no me interesas estas muy usada por tu marido. No hay nada que puedas hacer bella…

Daikoku se aleja unos pasos para atrás, sacando de su bolsillo izquierdo un antiguo libro negro con paginas amarillentas y envejecidas. Lo abre desde donde está la cinta roja y comienza a decir una oración en latín. El cielo se torna tormentoso, empiezan a surgir ráfagas de viento, truenos y tempestades. Las ráfagas de viento irrumpen en el palacio abriendo sus ventanas de par en par, volteando elementos como jarros, estatuas, algunas mesas que salen volando con sus manteles y demás muebles que caen, rompiéndose al piso. Un trueno inminente irrumpe en el templo familiar rompiendo sus vidrios, más algunas estatuas de los dioses familiares.

La familia angustiada, veía como su hogar estaba siendo destruido sin que ellos pudieran echar mano para evitar la tragedia. A mitad de la oración, tanto Daikoku como Soga que había comenzado la oración a la par que su maestro, sin que ellos supieran porque estaban en lugares diferentes. Sus rostros miraron al cielo, y sus ojos se volvieron totalmente blancos, siendo inconscientes de sí mismo, sus voces también habían cambiado y ahora decían la oración con una voz grabe como de ultratumba, sin la necesidad de seguir mirando al libro, que ahora tiritaba en sus manos, levitaban uno metro por encima del suelo y del lugar que ocupaban surgió un viento grisáceo como un remolino que los envolvía, de esos libros surgió un humo ennegrecido. Desde el cual estaban surgiendo el inicio de unas alas negras, y lo que parecía ser el inicio de una corona negra, las tres alas negras salieron de esos libros ocupando toda la habitación de Sayohime llegando a chocar entre las paredes, y envolviendo el cuarto de la gran dimensión de estas, lo mismo ocurrió en el templo familiar, tan grandes eran las alas del espíritu que tropezaban contra las estatuas y las tumbas familiares empujándolas al piso, envolviéndolo todo. Al final se dejó ver esa corona negra de un metro de alto, arriba de un rostro masculino de cejas negras espesas, rasgos duros y gran belleza, portaba una capa negra inmensa que tapaba todo, cuerpo fornido y musculoso, pero de la cintura para abajo su cuerpo era el de un reptil una serpiente que sale desde el libro

_ Jajajaj… - se ríe el espíritu invocado- sabía que lo harían a la vez

Después de decir eso, el espíritu se arroja sobre Takeshi y Takuya entrando en ellos a la vez desde su pecho. Ni bien entro en ellos, un agujero negro se abrió sobre sus cabezas, el cual contenía la visión del universo, este aspiro a los dos hermanos mellizos y desapareció volviendo todo a la normalidad

_ Takeshi, Takeshi - gritaba el padre desconsolado mirando al cielo


Fragmento de novela... capitulo 1... todavía no tiene nombre pero acepto sugerencias 

Comentarios

  1. En primer lugar, bienvenida al blog. Me ha gustado mucho este primer capítulo, aunque el problema es que soy muy torpe para los nombres japoneses. Me ha recordado a la serie de dibujos Khensin Himura. Ha sido muy entretenido. Al capítulo I, lo llamaría: "Se llama Takeshi".

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  2. (5) Minamoto no yoshitsume, general del clan Minamoto, cuya vida se desarrolló en los últimos años del periodo Heian, miembro clave del clan y uno de los samuráis más destacados de Japón a quien luego se le cambia el nombre por el de: Ushiwakamaru (6) famoso arquero conocido como Yoshitsume, se sabe de sus hazañas y aventuras y es conocido como uno de los héroes de Japón (7) espada de madera echa como primera arma para los niños que se inician en el entrenamiento samurái (8) monjes budistas de la montaña (9) gigantes, ogros o vampiros, criaturas mitológicas conocidos como diablos que pueden tanto favorecer como perjudicar al humano (10) general comandante del ejército y gobernante defacto de todo un país, titulo otorgado por el emperador para quien gobierna en su nombre (11) dominio, prefectura, nombre dado a los territorios feudales en el antiguo Japón (13) Lo que en la cultura occidental sería un muñeco vudú echo de paja, con algún elemento personal de quien se hace el maleficio como pelo, uña, piel (14) monjes contrapartida positiva de los mahotsukai, también tuvieron una importante influencia política

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  3. Me he liado un poco mientras leía, después me di cuenta que los números son para el pie de página.

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